La carrera por el título de la Premier League se vino abajo de la noche a la mañana
En esta noche de frenética Premier League, si le preguntaran a los aficionados del Manchester City qué fue lo más doloroso, la respuesta quizá no fuera el empate 2-2, sino ver al Arsenal ganar su partido al mismo tiempo de la forma más económica, mientras ellos mismos desperdiciaban 3 puntos casi asegurados en casa, convirtiéndolos en solo 1.
El marcador del Etihad Stadium finalmente se estableció en 2-2, un resultado que rompió los corazones de la afición del City y desató la alegría de los Gunners. Enfrentándose al Nottingham Forest, amenazado por el descenso, el Manchester City lanzó la asombrosa cantidad de 21 tiros y dominó la posesión con un 70%, pero dos veces se adelantó para luego ser recortado en dos ocasiones. Su racha de seis victorias consecutivas llegó a su fin y, lo que es aún más devastador, con un partido más disputado, ahora están a 7 puntos del líder, el Arsenal.
A un ganador de último minuto se le negó el abrazo “despiadado” de un aldeano.
El suspense del partido duró hasta el último segundo. En el minuto 98 del descuento, el Manchester City tuvo su última oportunidad de ataque. El disparo de Savinho dentro del área se dirigió directo a la portería. En ese momento, todo el Etihad Stadium estaba listo para levantarse y vitorear el gol de la victoria en el último minuto. Sin embargo, una figura saltó a la línea de gol: Murillo, el central brasileño, realizó un despeje desinteresado, apagando la última esperanza del Manchester City.
Tras el pitido final, las cámaras captaron una escena dramática: Murillo, también brasileño, sonrió y abrazó a Savinho, intentando consolarlo. El rostro de Savinho estaba lleno de disgusto y resentimiento. Este marcado contraste parecía reflejar el espíritu del Manchester City en este partido: lo habían dado todo, pero solo podían aceptar un empate con impotencia.
Una trama tipo montaña rusa, ¿quién paga el precio de su falta de soltura?
Este partido fue prácticamente una versión condensada de un thriller de la Premier League.
En el minuto 31, Scherki se abrió paso entre tres defensas por la banda derecha y lanzó un centro preciso, que Semenio remató de volea a la red, dando al Manchester City una ventaja de 1-0. El Etihad Stadium creía que sería otra noche cómoda.
En el minuto 56, la situación cambió. Igor Jesus cabeceó el balón y Gibbs-White, entre una multitud de jugadores, lo remató de tacón con astucia, batiendo a Donnarumma.
En el minuto 62, Rodri remató de cabeza tras un córner, marcando su primer gol liguero de la temporada, poniendo al Manchester City de nuevo por delante 2-1. Guardiola celebró en la banda, aparentemente seguro de la victoria.
En el minuto 76, Anderson, del Nottingham Forest, desmarcado al borde del área, tocó el balón y metió un disparo perfecto por la escuadra: ¡2-2, un golazo! El Forest había empatado de nuevo.
Dos veces se adelantó, dos veces fue acorralado. Tras el partido, el defensa del Manchester City, Nunes, señaló sucintamente el problema: “Nos relajamos un poco. Les dimos espacio. Cuando vamos ganando, tenemos que controlar el partido y no relajarnos”.
Guardiola: “La responsabilidad es nuestra”
Al ser preguntado sobre varias decisiones polémicas durante el partido, incluyendo las dos caídas de Haaland en el área y la aparente falta de Rodri, Guardiola mostró una calma inusual, incluso con un toque de impotencia, en la rueda de prensa. En lugar de sus quejas habituales sobre los árbitros, culpó al propio equipo: “Hablé de esto hace unas semanas. Tenemos que hacerlo mejor, no dejar que los árbitros se involucren… la responsabilidad es nuestra”.
Al ser preguntado sobre lo que se dijo en el vestuario después del partido, la respuesta de Guardiola fue breve y concisa: “A veces hablamos, a veces no. Hoy no hay necesidad de decir nada”. Tras esas palabras se esconde una profunda decepción y frustración, que quizás solo los jugadores del Manchester City conocen de verdad.
¿7 puntos son una barrera formidable o un camino llano?
La consecuencia directa de este empate fue la evidente brecha en la clasificación. El Arsenal se aseguró una costosa victoria por 1-0 en Brighton, sumando tres puntos y ampliando su ventaja a siete. Aunque el Manchester City tiene un partido menos y un enfrentamiento directo con el Arsenal en abril, la iniciativa en la lucha por el título ya no está en sus manos.
Algunos medios describieron la situación del Manchester City como “sus esperanzas de título se han reducido”, mientras que otros lo vieron como un “golpe fatal para las aspiraciones de los Citizens”. Siete puntos, a falta de nueve jornadas para el final de la Premier League, no son insalvables, pero considerando la consistencia y la solidez defensiva del Arsenal esta temporada, parecen un abismo insalvable.
Para el Nottingham Forest, este punto fue invaluable. Con este preciado empate, escaparon temporalmente de la zona de descenso con 28 puntos. El entrenador Pereira presenció el tenaz espíritu de lucha de su equipo desde la banda; Para ellos, inmersos en la batalla por el descenso, sumar un punto en el Etihad Stadium fue sin duda un gran estímulo moral.
Conclusión
Las estadísticas del Manchester City fueron deslumbrantes esa noche, pero el resultado fue escalofriantemente cruel. Cuando Rodri marcó su primer gol de la temporada, la gente creyó que había nacido un héroe; cuando Anderson desató su golazo, se dieron cuenta de que Dios vestía la camiseta de los Timberwolves esa noche.
El equipo de Guardiola aún tiene la FA Cup y la Champions League por jugar. Pero al menos en la Premier League, ya no pueden permitirse errores. Porque, en retrospectiva, la sombra del Arsenal se aleja cada vez más.

















